Montaigne

michel-de-montaigne-0061
Michel de Montaigne

«Ni en tiempo de paz, ni en épocas de guerra dejan los libros de acompañarme, a pesar de lo cual se pasarán muchos días y hasta meses sin que yo de ellos eche mano; los leeré dentro de un momento, me digo, o mañana, o cuando se me antoje: mientras tanto el tiempo corre y se va sin serme oneroso, pues es indecible cuánto me tranquilizo y apaciguo considerando que están junto a mí para procurarme placer cuando lo quiera y reconociendo cuán grande es el alivio que facilitan a mi vida. Son la mejor munición que haya yo encontrado en este humano viaje, y compadezco extremadamente a los hombres de entendimiento que no la echan de menos. Mejor que éste acojo cualquiera otro entretenimiento, por ligero que sea, en razón a que el de los libros no puede nunca faltarme.»

 en sus palabras:

Essais

«Je ne voyage sans livres, ny en paix, ny en guerre. Toutesfois il se passera plusieurs jours, et des mois, sans que jeles employe : Ce sera tantost, dis-je, ou demain, ou quand il me plaira : le temps court et s’en va ce pendantsans me blesser. Car il ne se peut dire, combien je me repose et sejourne en cette consideration, qu’ils sont àmon costé pour me donner du plaisir à mon heure : et à reconnoistre, combien ils portent de secours à mavie : C’est la meilleure munition que j’aye trouvé à cet humain voyage : et plains extremement les hommesd’entendement, qui l’ont à dire. J’accepte plustost toute autre sorte d’amusement, pour leger qu’il soit :d’autant que cettuy-cy ne me peut faillir.»

que sais je2
Sello de Montaigne: “Que sais-je?”-¿Yo qué sé?

En 1580, Michel de Montaigne dio a la imprenta la primera
edición de sus dos libros de Los ensayos. El éxito fue
tan arrollador que, dos años más tarde, apareció una
nueva edición, aumentada con un tercer libro y con
notables adiciones y correcciones en los dos primeros. Se
completaba así la redacción de uno de los libros que
mayor prestigio e influencia han tenido en el pensamiento
occidental. Para una nueva edición, Montaigne anotó
profusamente un ejemplar de sus obras de 1588, conocido
como Ejemplar de Burdeos, con centenares de nuevos
comentarios, ampliaciones y matizaciones, pero la muerte
le sorprendió en 1592 antes de poder entregarlo al
editor. Marie de Gournay, admiradora de Montaigne y a
quien éste no dudó en llamar fille d’alliance suya en el
libro II de sus Ensayos, siguiendo las instrucciones que
le diera el autor, tomó el texto y lo editó para la
versión que se publicó en 1595. Del ejemplar de Burdeos
se hicieron todas las ediciones y traducciones posteriores
desestimando la edición de De Gournay. En España, la
primera traducción impresa de los Ensayos se hizo a
partir del Ejemplar de Burdeos por Constantino Román
Salamero, bibliófilo de lance y profesor de idiomas

.Es la que aquí hemos usado tomada de la

Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.

Montaigne_Essais_0000a
El ejemplar de Burdeos

Sobre las diversas traducciones de Montaigne (Antonio Muñoz Molina)

Visita la torre de Montaigne

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s